Por Sauris Ramírez Bautista
La presencia del presidente Luis Abinader en el acto de inauguración del nuevo local de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en Santiago Rodríguez, el pasado 5 de julio, acompañado por las autoridades encabezadas por el rector Editrudis Beltrán Crisóstomo, así como por el rector electo y los cuatro vicerrectores que dirigirán la academia durante el período 2026-2030, constituye mucho más que un gesto protocolar. Representa una señal política e institucional de confianza en la universidad estatal y una manifestación de continuidad en el respaldo del Gobierno a la principal institución de educación superior del país.
La decisión del mandatario de compartir este importante momento con las nuevas autoridades universitarias envía un mensaje de armonía entre el Estado y la UASD. Esa relación de respeto mutuo resulta fundamental para garantizar que la universidad continúe expandiendo su cobertura, fortaleciendo su calidad académica y respondiendo a las necesidades de desarrollo de la sociedad dominicana.
Un hecho igualmente significativo ocurrió durante la celebración del Día del Maestro, realizada en el Teatro Nacional, donde el actual rector de la UASD, Editrudis Beltrán Crisóstomo, expresó públicamente su disposición de colaborar con las nuevas autoridades universitarias. En ese escenario manifestó su compromiso de brindar todo el apoyo necesario a la gestión que encabezará el rector electo, con el propósito de preservar las conquistas alcanzadas durante los últimos años y ampliar esos logros en beneficio de la institución.
Esa actitud constituye una demostración de madurez institucional y de responsabilidad histórica. Más allá de las diferencias propias de un proceso electoral, prevaleció el interés superior de la universidad. La disposición del rector saliente de acompañar el proceso de transición fortalece la estabilidad institucional y envía un mensaje de unidad a toda la comunidad universitaria.
Asimismo, ese gesto se complementa con la relación de cooperación que ha mantenido el Gobierno Central, encabezado por el presidente Luis Abinader, con la UASD. El respaldo brindado a la educación superior pública ha permitido importantes avances en materia de infraestructura, fortalecimiento institucional y expansión de la presencia de la universidad en distintas provincias del país. La continuidad de ese apoyo representa una oportunidad para consolidar proyectos estratégicos que impulsen la calidad académica, la investigación y la innovación.
Durante los últimos años, el Gobierno ha promovido inversiones que han acercado la educación superior pública a miles de jóvenes dominicanos mediante la construcción y ampliación de centros universitarios. La inauguración del nuevo local de la UASD en Santiago Rodríguez reafirma ese compromiso con la descentralización de la educación superior y con la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.
La coincidencia de estos hechos —el respaldo público del presidente a las nuevas autoridades universitarias y la disposición del rector saliente de colaborar con la gestión entrante— proyecta un escenario de estabilidad, armonía y continuidad institucional. Se evidencia una relación respetuosa tanto entre las actuales y futuras autoridades de la UASD como entre la universidad y el Gobierno de la República.
La familia universitaria ha manifestado reiteradamente su interés en mantener esas buenas relaciones institucionales, siempre preservando la autonomía universitaria y promoviendo las transformaciones necesarias para responder a los desafíos del siglo XXI. La modernización administrativa, el fortalecimiento de la investigación científica, la innovación tecnológica y la ampliación de la cobertura académica requieren del esfuerzo conjunto de todos los sectores vinculados a la educación superior.
El nuevo equipo rectoral tiene ante sí el desafío de conducir una gestión caracterizada por la transparencia, la eficiencia y el diálogo permanente. Para alcanzar esos objetivos será fundamental continuar fortaleciendo la cooperación con el Estado, los sectores productivos y la sociedad dominicana, sin perder de vista la misión histórica de la UASD como institución pública al servicio del país.
La experiencia demuestra que cuando el Gobierno y la UASD trabajan de manera coordinada, los principales beneficiarios son los estudiantes, los docentes, los empleados y toda la sociedad. La inversión en educación superior es una inversión en desarrollo humano, productividad, investigación científica, innovación y movilidad social.
Hoy existen razones para mirar el futuro con optimismo. La armonía mostrada entre las autoridades salientes y entrantes de la universidad, junto con la voluntad expresada por el presidente Luis Abinader de continuar respaldando a la Primada de América, permite proyectar una etapa de cooperación institucional capaz de traducirse en nuevas conquistas para la educación superior dominicana.
Es tiempo de trabajar unidos. Gobierno, autoridades universitarias, docentes, estudiantes, empleados y egresados tienen la responsabilidad compartida de aprovechar este clima de entendimiento para impulsar las reformas necesarias y consolidar una universidad cada vez más moderna, inclusiva, eficiente y comprometida con el desarrollo nacional.
La UASD, la Primada de América, posee la historia, el prestigio y el talento humano necesarios para seguir liderando la educación superior del país. Con unidad, visión compartida y el respaldo decidido del Estado, continuará fortaleciendo su papel como motor del desarrollo nacional y avanzará con paso firme hacia el objetivo de consolidarse, cada vez más, como la Primera Universidad del Nuevo Mundo y un referente de excelencia para la República Dominicana.